Tres nuevos iPhones o el principio de la debacle de Apple en el mercado de smartphones

smartphone kings

Desde 1990 ningún fabricante de teléfonos móviles ha conseguido mantenerse en la cima más allá de una década. Por alguna razón, pasados diez años siendo una marca relevante, los fabricantes tienden a dormirse en sus laureles y dejan de innovar.

Lo vimos con Nokia, lo vimos con BlackBerry y ahora lo estamos viendo con Apple.
Desde su incursión en el mercado de smartphones, Apple ha marcado siempre el camino a seguir para el resto de fabricantes, que imitan a regañadientes los éxitos y hasta los fallos de Apple.

Desde las marcas externas de antena hasta el notch en la parte superior de la pantalla, durante el último lustro la mayoría de fabricantes de smartphones se han limitado a esperar a ver que lanza Apple y luego copiarlo sin pudor alguno. Independientemente de que fuese algo relevante o no.

Vamos, que por copiar han copiado hasta las subidas de precio del iPhone. Si Apple sube el precio del iPhone, todos los demás suben el precio a sus teléfonos.

Tanta imitación sin sentido ha terminado inflando el ya hinchado ego de Apple, al punto, de que en Cupertino son conscientes de que no tienen que innovar, y de hecho llevan años sin hacerlo, pues saben que cualquier cosa que lancen al mercado será imitada por el resto de marcas carentes de identidad.

Mientras Steve Jobs vivía, Apple no lanzaba dispositivos basura al mercado. Jobs se aseguraba de que cada año el iPhone contara con una funcionalidad o elemento tan innovador como relevante. Desafortunadamente, tras su muerte, Apple se enfocó en ganar dinero. Montones y montones de billetes que se acumulan sin razón y que de vez en cuando sirven para comprar startups y empresas pequeñas con tecnología realmente innovadora.

Durante años, Apple se ha aprovechado de la fidelidad de sus usuarios y de su imagen de marca para sostener sus ventas, incluso cuando han aumentado el precio de sus dispositivos sin justificación alguna.

Por suerte, poco a poco, los usuarios están empezando a abrir los ojos y son más sensatos a la hora de comprar un nuevo móvil. Piensan un poco más a la hora de pagar 700, 900 o 1300 euros por un teléfono que más allá de su software, es igual o incluso inferior a cualquier otro, incluyendo los modelos chinos que se venden por una fracción del precio.

Nuevos iPhones 2018

El próximo miércoles Apple presentará tres “nuevos” modelos del iPhone, y temo decir que será más de lo mismo. Funcionalidades copiadas de otras marcas, precio súper inflado y dos o tres “funcionalidades” (memojis y animojis) a prueba de bobos que te permitirán creerte el rey del mambo a la hora de chatear con tus amigos y familiares.

No crítico a aquellos que compren el iPhone como un signo de ostentación de su poder adquisitivo y estatus social. Después de todo, hay gente que lleva años haciendo lo mismo con Louis Vuitton, Versace y Hermés. Aunque resulte contradictorio ir dándoselas de rico y por las noches cenar sopa de ajo.

¿Quieres mostrar tu poder adquisitivo? Cómprate un Ferrari o un yate, pero no hagas el ridículo pagando más de lo debido por un teléfono que al fin y al cabo puede tener cualquiera que gane el sueldo mínimo.

Luego están los que se encuentran en mi situación. Gente que prefiere la forma en la que se integran todos los servicios y ecosistemas de Apple (macOS, WatchOS, tvOS, etc). Por suerte, no estamos obligados a comprar un teléfono nuevo cada año si tenemos uno que funciona. Y aun cuando deseemos cambiar de teléfono, siempre está la opción de comprar un iPad para mantener las apps con iOS y un teléfono Android de precio razonable para el día a día.

Ante esta coyuntura, no hay que ser un genio para darse cuenta de que Apple ya ha vivido sus mejores días en el mercado de smartphones. Y puede ser que suene a locura, teniendo en cuenta que la compañía hace poco superó el billón de dólares (un trillón en Estados Unidos) de valor de mercado, pero el tiempo será juez y testigo de mis palabras.

¿Llegará Apple al 2020 con la misma relevancia que ostenta hoy en día? Lo dudo muchísimo. Sus constantes subidas de precio terminarán lacerando la fidelidad de sus fanáticos más devotos y arrojándolos a las fauces de marcas de calidad semejante, pero más amigables con el bolsillo.

Y quién sabe, siempre existe la posibilidad de que surja una marca que introduzca tecnología realmente innovadora y disruptiva, tal cuál hizo Apple con el primer iPhone en 2007.

About Domadis Cabrera

Geek por naturaleza. Technorati por pasión. Emprendedor y amante del buen diseño. Disfruto probando cualquier cosa relacionada con la tecnología, da igual si es software o hardware. Viajero frecuente y amante de la adrenalina. Me divierte solucionar problemas y puedes seguirme en tu red social favorita, sólo tienes que buscarme por mi nombre.

Deja tu respuesta

d74ca0a187f0ec6b40686c25dcd3d262557c7e84d8ef45591f