Samsung 980 PRO más encapsulado Sabrent Thunderbolt 3: el mejor disco SSD externo para tu Mac

SSD Externo

El almacenamiento rápido es una de las mejores formas de mejorar el rendimiento de nuestros ordenadores.

A veces, la lentitud que experimentamos no se debe a que la computadora en sí esté defectuosa o trabajando forzado, sino que muchas veces es solo que la unidad de almacenamiento no puede alimentar los datos lo suficientemente rápido.

Si trabajas con edición de video, entonces sabes lo importante que es tener una unidad de almacenamiento lo suficientemente rápida.

El problema es que hoy en día muchos ordenadores, como por ejemplo los Mac vienen con unidades SSD internas que no se pueden remplazar, con lo que te ves con tres opciones: sobrevivir con la unidad SSD interna de tu Mac, comprar un SSD externo ultra rápido o construir tu propio SSD externo de alta velocidad.

En este artículo veremos la tercera opción.

Siempre tienes la opción de comprar un SSD externo ya preparado, y que solo tengas que conectar a tu Mac, pero será caro, y dentro de un par de años, tendrás que actualizar a una versión más rápida.

En este tutorial, construirás tú mismo tu SSD externo, eligiendo una unidad SSD PCIe 4.0 NVMe M.2 y una carcasa o encapsulado compatible y con soporte para Thunderbolt 3.

De este este modo, podrás cambiar el SSD cuando quieras por una versión más rápida, y mantener la misma carcasa.

SSD NVMe & PCIe 4.0

Existe un tipo de SSD relativamente nuevo que ofrece velocidades más rápidas: NVMe. Se encuentran comúnmente en el factor de forma M.2, y estos interactúan más directamente con nuestra computadora mediante el uso de un bus PCIe.

Esto significa que puedes obtener velocidades que superan el almacenamiento tradicional con conexión SATA.

De hecho, puedes crear un disco SSD externo que sea más rápido que el SSD interno, siempre y cuando combines el hardware correcto.

Velocidad lectura

Por ejemplo, un nuevo SSD PCIe 4.0 NVMe puede alcanzar velocidades de lectura de hasta 7,000 MB/s, mientras que un SSD SATA III solo tiene alrededor de 500-600 MB/s.

De hecho, con el SSD interno de mi Mac mini M1 obtengo velocidades entorno a los 1.000 y 2.000 MB/s con el SSD interno.

Obviamente, estos SSDs súper rápidos son caros, y hoy en día sería muy costoso para los fabricantes incluirlos de serie en sus ordenadores.

Algunos ordenadores ni siquiera lo admiten de forma nativa todavía. Y si necesitas un soporte más móvil o cambiar entre computadoras o usuarios, el almacenamiento interno no es una buena solución.

Construye tu propio SSD externo ultra rápido

SSD y carcasa

Construir es una palabra muy fuerte, simplemente se trata de comprar partes de los minoristas de electrónica y juntarlas.

Y para construir un SSD externo solo necesitarás un SSD NVMe rápido y una carcasa o encapsulado externo para el SSD.

Deberás elegir un disco y una carcasa con puerto Thunderbolt 3 o Thunderbolt 4. Esto es lo que asegurará que realmente obtengas las velocidades que deseas de la unidad.

En mi caso, el Mac mini M1 dispone de puertos Thunderbolt 3, el resto de ordenadores que utilizo también.

Un SSD con Thunderbolt 4 me valdría porque es retro-compatible, pero realmente no aprovecharé las ventajas de la tecnología Thunderbolt 4. Y además al ser una tecnología nueva es bastante costosa actualmente.

Por todos ello, lo más lógico es montar un SSD externo con conexión Thunderbolt 3.

Las mejores opciones de hardware

 

Encapsulado SSD

Yo he utilizado un SSD Samsung 980 PRO en combinación con la carcasa SSD Sabrent Thunderbolt 3. Ambos soportan unidades SSD M.2 NVMe.

El SSD Samsung 980 PRO (MZ-V8P500) de 500GB me costó 126€ y el encapsulado de Sabrent me costó 90€. En total. 216€ por el SSD externo.

¿Puedes conseguir un SSD externo de serie por menos de 216€? Probablemente, pero nunca será tan rápido como el que vamos a montar.

A pesar de la combinación que hemos utilizado, puedes utilizar cualquiera de las opciones indicadas a continuación.

Samsung 980 PRO

Carcasas:

Unidades SSD:

Montaje del SSD externo

La instalación de la unidad es muy fácil. Solo tienes que abrir la carcasa, colocar el SSD en la ranura en un ángulo de 45 grados y luego apretar el tornillo para sujetarla.

Consulte también las instrucciones de la SSD porque algunas vienen con almohadillas de enfriamiento adicionales para instalar, y que ayudarán a garantizar un rendimiento constante y extender la vida útil de la unidad.

Una vez montado el SSD, solo tienes que conectar el cable USB-C compatible y conectarla a tu Mac para probar el rendimiento.

Cualquiera de los SSDs mencionados arriba es perfectamente válido, pero en mi caso me decidí por el Samsung 980 PRO por su fiabilidad y porque ofrecen un rendimiento más o menos constante.

También tenían un precio intermedio entre las versiones de ADATA (más costosas) y las versiones de Sabrent, Western Digital y Corsair, que tienen precios más asequibles.

Conclusiones

Velocidad SSD

El rendimiento de este tipo de discos externos es bastante bueno, alcanzando velocidades superiores a los 6.000 MB/s. De hecho, el rendimiento solo disminuye cuando la unidad SSD se calienta.

En mi caso, a pesar de no utilizar las almohadillas de disipación de calor, la temperatura de la unidad apenas supera los 45ºC.  Y solo entonces disminuye ligeramente el rendimiento.

About Marco Breidas

Científico, cinéfilo, melómano y amante de los videojuegos de pelea. Creyente por deducción. Perspicaz por naturaleza. Fan del misterio y de la tecnología. Positivo y votante del PACMA.

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